Archivo de la sección ‘General’

Las cuentas españolas no cuadran

Dejo esto un par de días para dedicarme a otros menesteres y… me ponen el país patas arriba. Así lo resumía el diario El País en su portada del martes: “La desconfianza acorrala a España”. ¿Por qué desconfían de España? Los motivos, claro está, son variados. Pero hay uno en especial del que se habla menos, aunque a menudo esté implícito. Por ejemplo en la información de ayer del mismo diario: “El Gobierno cede al BCE la tutela de la reforma financiera española”. Dejando a un lado la exageración del titular, la desconfianza en este caso se concreta en las cuentas de la banca y en el trabajo de supervisión del Banco de España. Lo reconoce el propio ministro de Economía, Luis de Guindos: “España necesita luz y taquígrafos”. Porque nadie se cree las cuentas que hacemos en España, añadiría yo. [...]

Un populismo muy popular

A raíz del resultado de la extrema derecha en las recientes elecciones griegas, se ha vuelto a escribir el artículo sobre la expansión del populismo que puede provocar una crisis económica. El artículo es un clásico, que recupera la actualidad con cada crisis y con cada éxito del populismo de derechas. En España se viene escribiendo una y otra vez desde que se inició esta crisis económica. Y quienes lo escribieron acertaron con el pronóstico, porque el populismo antipolítico tomó las plazas de ciudades españolas hace un año, el 15-M. [...]

El fracaso de Bankia y de la clase política

Dando cumplido ejemplo de que, cuando la ideología está clara, la realidad está de más, Carlos Carnicero aprovechó la crisis de Bankia para indignarse contra “nuestros banqueros” ayer en su blog. Y lo hace cuando precisamente uno de los problemas de Bankia era ser un banco en el que no había banqueros, sino tan solo políticos y sus habituales acompañantes. Consejo de administración de Caja Madrid: 8 PP, 4 PSOE, 1 IU, 3 CCOO, 1 UGT, 2 CEOE, 3 otros (Wikipedia). Así se entiende que ayer, cuando les impusieron un banquero al frente del banco, algunos de esos consejeros se negaran a votarle (El Confidencial). Cierto que tenemos un serio problema con la banca y los banqueros en España. No obstante, el más grave, el de la banca pública, el de las cajas de ahorros, es responsabilidad de la clase política. [...]

La UE: el culpable exterior

Leo en El Mundo que “es difícil encontrar a un intelectual más capacitado que Petros Markaris para interpretar la situación actual de Grecia”. Así será si así lo dicen. En cualquier caso, el conocido escritor de novelas policiacas que yo desconozco tiene una opinión sobre lo sucedido en Grecia que está bastante extendida: “es la UE la que en última instancia ha perdido estas elecciones. ¿Qué se esperaban en Bruselas? Si creían que los griegos iban a tragar con todo sin rechistar, se equivocaban”. Como ocurre en España, son muchos los que culpan a la Unión Europea, o a Alemania más en concreto, de los males que sufre su país, y denuncian el déficit democrático que supone que las decisiones se tomen en Bruselas o en Berlín y no en Grecia o España. [...]

Soy estúpido

Por muy mal que piense de la clase política española, por mucho que escriba que constituye el más grave problema que tenemos en este país, me parece que para llegar a ser secretario general del PP y del PSOE al menos no hay que ser estúpido. Es más, creo que María Dolores de Cospedal y Alfredo Pérez Rubalcaba son personas inteligentes. Por lo tanto, si los dos me trataron ayer como si fuera estúpido, pues motivo les habré dado. Me dice la secretaria general del PP: “Cospedal afirma que el Gobierno está cumpliendo con el programa electoral” (Cinco Días). Y pienso que puedo ser tan estúpido que ni siquiera entendí el programa electoral del PP. El secretario general del PSOE me dice: “Rubalcaba advierte al Gobierno de que el PSOE no admite sanear la banca con dinero publico” (ABC). Y pienso que debo ser tan estúpido que no entiendo que sanear la banca con dinero público estaba bien cuando Rubalcaba gobernaba, pero que ahora está muy mal. Lo dicho, si nos tratan como estúpidos, sus motivos tendrán. Aunque también podría pasar que, precisamente porque somos estúpidos, un día nos diera por votar al primer colgado que se nos presente y dejáramos en la estacada a la señora Samaras y al señor Papandreu.

El cuento de la austeridad

Resulta destacable cómo la izquierda, después de Zapatero y de la derrota electoral, está consiguiendo la hegemonía en el terreno de las ideas a la hora de explicar la crisis económica. Y digo ideas en plural porque así suele decirse, aunque en realidad lo está logrando con una sola. En palabras de Patxi López el sábado en El País: “la actual recaída en la crisis económica no es consecuencia del déficit ni del nivel de deuda pública de España, uno de los más bajos de Europa, sino de la nefasta política de austeridad que se ha impuesto”. Y la declaración de Felipe González el mismo día y en el mismo periódico: “La austeridad hasta la muerte conduce a la muerte”. ¿Qué entenderán por austeridad? ¿Tiene esta mortal austeridad alguna relación con lo que pasa en España? [...]

El virus francés

El dieciocho por ciento de los votos obtenidos por el Frente Nacional en las elecciones francesas ha acrecentado el caudal de artículos sobre el peligro que la extrema derecha populista supone para Europa. El pasado lunes, Felipe González publicó en el diario El País su contribución a la corriente, el cual comenzaba de manera rotunda: “El nacionalismo ha sido el virus que ha destruido a Europa durante la primera mitad del siglo XX”. Parece difícil discutir la afirmación. Y González nos alerta de que “de nuevo galopa esa bestia del nacionalismo insolidario”. En fin, “Los nacionalismos contra la Unión”, que así se titula el artículo. [...]

Manifestaciones para mayores de 35 años

Vi ayer una buena cantidad de fotografías de las marchas del Primero de Mayo. Y parecían manifestaciones para mayores de 35 años. Los sindicatos tienen un problema, y lo saben: “Los responsables de las centrales admiten el deterioro de su imagen en los últimos años. Lezcano reconoce que tiene mucho que ver con la “institucionalización” de las organizaciones y de las negociaciones permanentes que mantienen con los responsables políticos que hace que se asocie su imagen a la de estos últimos. Y, como Cubillo, defiende que gran parte del desapego que sienten los jóvenes hacia ellos tiene que ver con esto” (El País de ayer). Podría ser que los jóvenes fueran así de limitados, que se alejaran de los sindicatos porque se sientan con los políticos. No obstante, también cabe la posibilidad de que los jóvenes entiendan lo que hacen los sindicatos, y que por esa razón se mantengan a buena distancia de ellos. Los sindicatos se han convertido en el gran impedimento para reformar una legislación laboral que ha marginado a los jóvenes, hasta el punto de que puede decirse que la crisis económica en España es una cuestión que afecta fundamentalmente a los menores de 35 años. Como demostraba ayer Javier García en Sintetia con un oportuno artículo, y unos gráficos ciertamente ilustrativos, que se puede resumir con uno de sus resaltados: “La destrucción de empleo en España lo ha sido, prácticamente en su totalidad, de jóvenes menores de 35 años”. Vergüenza da ver a la izquierda defender una legislación laboral que tanta desigualdad provoca, y a la derecha que gobierna oponiéndose a acabar con la injusta dualidad del mercado laboral en España mediante la aprobación de un contrato único para todos los trabajadores.

Doble rasero

Juan Luis Cebrián se refería a la menguante influencia de los periódicos en la entrevista que publicó Jot Down el lunes. ¿Podría ser que, entre otras cosas, la prensa haya perdido credibilidad por utilizar con tanta frecuencia una doble vara de medir? Ayer, el diario El País utilizaba las páginas 2 y 3 para informar sobre el intento de los dos candidatos franceses de atraer a los votantes del Frente Nacional. No parece haber mucho problema si lo hace el candidato de la izquierda: “Hollande critica la austeridad para captar sufragios del Frente Nacional”. Sin embargo, si es el líder de la derecha el que intenta captar esos votos, el titular descalifica: “Sarkozy sale a la caza del voto xenófobo”. El doble rasero. Lo mismo ocurre cuando se insiste en calificar de xenófobos a los nacionalistas franceses. Ciertamente lo son, pero se les tilda de xenófobos por decir prácticamente lo mismo que otros partidos nacionalistas, como el PNV o CiU, a los que El País jamás se ha atrevido a denominar de ese modo. Lo dicho, el doble rasero que nos hace desconfiar de lo que nos cuentan los periódicos.

Desigualdad natural

Recibo un mensaje en el blog a cuenta de la entrada de ayer del que extraigo lo fundamental: “Ayer hablaste de igualdad y hoy te has metido con el 15-M que queremos la misma igualdad para todos los ciudadanos. Es injusto que Botín influya más en esta democracia que un ciudadano normal. No estás de acuerdo en que todos debemos influir lo mismo en la política?”. En realidad, da igual que esté o no de acuerdo, porque resulta imposible que en cualquier grupo humano todos sus integrantes tengan la misma influencia. Pero no estoy de acuerdo. No estoy de acuerdo en que en un grupo universitario tenga la misma influencia el profesor que los alumnos. No estoy de acuerdo en que en una empresa tenga la misma influencia un ingeniero que un auxiliar administrativo. Y claro está, no estoy de acuerdo en que tenga la misma influencia en la comunidad política una persona formada y con experiencia que cualquier patán. Todos los grupos sociales tienen personas con más predicamento que otras y en todos hay personas que lideran y otras que son incapaces de hacerlo. Y quien piense que pueden existir grupos humanos en los que todos sus miembros influyan por igual es porque desconoce los fundamentos de la biología o porque cree en los milagros. ¿Un hombre, un voto? Por supuesto. ¿Igualdad de derechos? Desde luego. ¿Igualdad de oportunidades? Cuanta más mejor. Pero a partir de ahí, la desigualdad en los resultados es lo natural en una especie cuyos miembros tienen capacidades tan desiguales desde el momento en que nacen. Y además resultaría estúpido obligar a los más capaces a reducir su capacidad de influencia y liderazgo para igualarles con los menos dotados o entrenados, porque la sociedad sería bastante más pobre en todos los sentidos.

Guerra en una democracia irreal

Parece que los chicos del 15-M andan a la greña: “Guerra abierta en Democracia Real Ya” (El Mundo). Da la impresión de que algunos han descubierto que la democracia asamblearia ni es muy democrática ni funciona. Uno de los grupos en conflicto promueve una asociación hartos de que “DRY se haya convertido en un cúmulo de camarillas y grupitos en el que deciden apenas 250 personas”. “¡No podemos mover a miles de personas y que decidan cuatro!”. Es decir, que poca democracia entre quienes se distinguen por pedir más democracia. Y sobre el funcionamiento: “La idea es convertir DRY en algo operativo, no tardar tres meses en emitir nuestra opinión sobre algo”. No es que el mecanismo de la asamblea no pueda funcionar, sino que funciona cuando hay una camarilla o grupito bien organizado que la controla. [...]

La ceguera de la izquierda

El diario El País lleva unas semanas publicando artículos de opinión sobre “La socialdemocracia en crisis”. Y según los leo, me viene a la mente el título de un libro: Ensayo sobre la ceguera. Siempre me hizo gracia que alguien tan cegado por los prejuicios de la ideología como José Saramago escribiera sobre la ceguera. El caso de ceguera más señalado en los últimos años en España ha sido el de Zapatero negando la crisis. Pero cuando en mayo de 2010 Zapatero vio finalmente la crisis, o le obligaron a verla, y tuvo que hacer frente a la realidad (cierto que con la eficacia que le caracterizaba), se convirtió en un traidor para la izquierda española. Desaparecido el traidor y perdido el poder, la izquierda ha podido recuperar su ceguera. [...]

YPF

Me pongo a escribir sobre la expropiación de YPF a REPSOL. Pero me doy cuenta de que ya lo escribí cuando Cristina Fernández fue reelegida como presidenta de Argentina. En realidad, no tengo nada nuevo que añadir. Así que me limito a “Llorar por Argentina”.

Moneda al aire

La crisis económica que sufre la sociedad española es profunda y dura ya cuatro años. Por lo tanto, todos nos preguntamos cuándo veremos la luz al final del túnel. ¿Saldremos de la recesión el año que viene? Para averiguarlo, se me ocurren dos formas: consultar a los expertos en la materia o echar una moneda al aire. Sí, ya sé, parece mejor acudir a los expertos. Pues bien, existen multitud de instituciones públicas y privadas que tienen costosos servicios de estudios económicos que realizan pronósticos sobre cómo nos irá en un futuro próximo. Sin embargo, los resultados históricos de esas predicciones han fallado en tantas ocasiones que no despiertan ya mucha confianza. Por esta razón, se ha generalizado la costumbre de reunir los distintos pronósticos de todas esas instituciones y sacar la media. Pues ni aún así se acierta en un porcentaje razonable. Ante el fracaso de tantos vaticinios, The Wall Street Journal pensó que quizá la solución residiría en la sabiduría de la multitud (The Wisdom of Crowds, que diría James Surowiecki), pero de la multitud de expertos, y en 1982 comenzó a realizar una encuesta a economistas para conseguir una predicción más fiable. Sin embargo, en casi un setenta por ciento de las ocasiones los economistas fallaron en su estimación sobre si el año iba a salir bueno o malo. Conclusión: la mejor forma de la que disponemos para saber si el año que viene nos irá mejor es tirar una moneda al aire, porque así tendremos bastantes más posibilidades de acertar: un cincuenta por ciento. No se entienda esta nota como una descalificación de los expertos en la materia, ¡líbreme Dios!, aunque uno nunca haya terminado de entender que se hayan formado en facultades que se llaman de Ciencias Económicas. ¿Ciencias? ¿Qué ciencia es esta?

El ataque de “los mercaos”

El martes bajó la Bolsa y subió la prima de riesgo: titular de portada del diario El País el miércoles: “Los mercados acentúan el ataque”. Ayer subió la Bolsa y bajó la prima de riesgo: ¿abrirá el periódico su portada de hoy con la defensa de los mercados? ¿De verdad nos atacan? Pues a tenor de lo que muchos sostienen, parece que España sufre la agresión de “los mercaos”. Y si estamos en una situación crítica no es tanto porque hayamos gastado más de lo que ingresamos durante demasiado tiempo, porque nuestra deuda, pública y privada, sea de las mayores del mundo, sino porque somos víctimas de un ataque. [...]