La crisis económica que sufre la sociedad española es profunda y dura ya cuatro años. Por lo tanto, todos nos preguntamos cuándo veremos la luz al final del túnel. ¿Saldremos de la recesión el año que viene? Para averiguarlo, se me ocurren dos formas: consultar a los expertos en la materia o echar una moneda al aire. Sí, ya sé, parece mejor acudir a los expertos. Pues bien, existen multitud de instituciones públicas y privadas que tienen costosos servicios de estudios económicos que realizan pronósticos sobre cómo nos irá en un futuro próximo. Sin embargo, los resultados históricos de esas predicciones han fallado en tantas ocasiones que no despiertan ya mucha confianza. Por esta razón, se ha generalizado la costumbre de reunir los distintos pronósticos de todas esas instituciones y sacar la media. Pues ni aún así se acierta en un porcentaje razonable. Ante el fracaso de tantos vaticinios, The Wall Street Journal pensó que quizá la solución residiría en la sabiduría de la multitud (The Wisdom of Crowds, que diría James Surowiecki), pero de la multitud de expertos, y en 1982 comenzó a realizar una encuesta a economistas para conseguir una predicción más fiable. Sin embargo, en casi un setenta por ciento de las ocasiones los economistas fallaron en su estimación sobre si el año iba a salir bueno o malo. Conclusión: la mejor forma de la que disponemos para saber si el año que viene nos irá mejor es tirar una moneda al aire, porque así tendremos bastantes más posibilidades de acertar: un cincuenta por ciento. No se entienda esta nota como una descalificación de los expertos en la materia, ¡líbreme Dios!, aunque uno nunca haya terminado de entender que se hayan formado en facultades que se llaman de Ciencias Económicas. ¿Ciencias? ¿Qué ciencia es esta?